[HERENCIA]

DestinOrigen

     La tierra es la portadora de nuestra memoria orgánica, el lugar donde el tiempo fosiliza nuestra materia. Es el origen y destino de todo lo existente. Es el polvo del que naces, el polvo en el te convertirás; y apenas un par de kilos de polvo fue lo que quedó de mi padre al morir. Me hice cargo de vaciar una vida traducida en cúmulos de objetos de quien fuera un personaje singular y un viajero empedernido. Objetos que luego de su muerte perdieron posibles significados y su valor material quedó reducido también al polvo.

 

     Fue entonces cuando decidí iniciar mi trabajo con este medio, también empleado para modelar y construir. Me interesaba explorar los ciclos interminables de la vida en una especie de tributo a ella misma. La experiencia además de autorreferencial, fue reveladora y mística al adentrarme en el mundo de la alquimia y perseguir la leyenda de “la fórmula de la roca líquida”, que contiene la combinación perfecta de ingredientes (arcillas, cal y arenas) para fabricar rocas. Del mismo modo me adentré en métodos de construcción ancestrales con una técnica llamada “Tapia”, cuyo mayor ejemplo se concreta en La Gran Muralla China. Dicha técnica consiste en mezclar arcillas estabilizadas con áridos y cal, y verterlas dentro de moldes donde, posteriormente, son comprimidas con un pisón. Ya una vez seca la mezcla, se retiran los moldes y queda el muro macizo.

Este navegar entre lo ancestral y lo alquímico, en la memoria sedimentaria de nuestra era, de la mano de las propiedades infinitas de la tierra, me permiten confrontar al espectador con su escala natural y su propia finitud, hacerlo consciente de su propio devenir.